Si mis amores fueran Como en las películas…

Creo que nunca le he caído bien a cupido… Creo que es malo conmigo. Le encanta burlarse de mí…

Cupido me ha flechado alguna vez que otra vez aunque nunca ha salido nada demasiado bueno de esos flechazos. Ninguna de mis relaciones sentimentales ha durado. Todo empieza bastante bien, como en las películas, pero termina bastante mal conforme avanza el guión, como en una mala película. De todos modos, Supongo que ninguna de mis relaciones da lo suficiente para hacer una película basada en ella.

Las películas… ¡Oh! Que lindo es en las películas. En ellas, cuando un hombre y una mujer se gustan, se acercan simultáneamente, se miran a los ojos y se besan con pasión. Casi no es necesario hablar. Es como que se leen las mentes y nada les impide dar rienda suelta a sus sentimientos. Además, tienen la suerte de que en el momento del beso comienza a sonar una hermosa música. Y en cada encuentro suena esa, la que pasa a ser su canción. Ejemplos:

Al principio, en “Soy tu Fan”, cada ves que Charly y Nico se encuentran suena “Espero que te acuerdes de mí”, poco después su canción fue “El tripulante”. Conmovedor ese verso: “Yo soy tu amante, tu eterno tripulante. Baby sabes que te quiero con el corazón…”

O como Ariel y Eric en La Sirenita. Aquí Ariel se enamora de Eric a primera vista, bastándole el consiguiente subidón hormonal para firmar un pacto con Úrsula con tal de estar con él. Y todavía, con Sebastián de Cómplice inspirando al amor con canciones tan melosas como Bésala y Bajo el mar.

John Nash y Alicia de “A Beautiful Mind” Aquí no recuerdo la canción, lo que si recuerdo es que cuando le diagnostican a John esquizofrenia paranoide todo se complica y su vida empieza a desmoronarse. Pero merece la pena destacar el papel de Alicia, la amante y abnegada esposa luchando hasta el final por rescatar el amor que un no muy lejano día la sedujo, y al que no quiere renunciar, pues es una parte muy importante de su vida.

¿Y que tal la escena Noah y Allie en “El Diario de una pasión”? Bajo una lluvia torrencial Noah  la coge en sus brazos y se dan un beso tan apasionado. No sin antes decir:
“Lo nuestro no acabó, no ha acabado…”

Ah, Y la Canción “I’ll Be Seeing You”

"¡Lo Nuestro no acabó, no ha acabado!"

 

En Titánic…  Jack y Rose. Él, un sujeto declase baja que gana dos boletos para viajar en el Titanic en un juego de póquer. Se enamora a primera vista de Rose, a quien conoce cuando ella intentaba tirarse de la popa del barco en un intento de suicidio. Sin un peso en la bolsa, sin nada qué ofrecer, le bastó a Jack un par de días para tener a Rose Pidiéndole que la lleve a las estrellas, pidiéndole que le acaricie. Y con la melodía de “My Heart Will go on”, una escena monumental. Y no sólo eso, impresionante que en un par de días estaban dispuestos a dar la vida el uno por el otro. ¡Carajo! Yo cuando tuve un problema mi chica me dijo: Te dejo solo para que puedas resolver tus problemas. Que traduje a algo así como: No me interesa estar contigo en las malas.

Y como olvidar esas frases memorables tipo: “Si tú Saltas, yo Salto ¿Recuerdas?“ Que la gente repite hasta el cansancio, quizá, a falta de creatividad.

 

Y pues sí, por lo general, en la escena siguiente están desnudos en la cama. Todo es perfecto. Pero como todos sabemos que la perfección no existe, al mismo tiempo todos sabemos, o deberíamos saber que es mentira. Pero nos encanta, a mí al menos, y queremos, soñamos con vivir una historia de amor comparable o aún más grande.

De hecho, si a mí me gustaron mucho estas películas fue porque hasta cierto punto me identificaba con los personajes que aparecen en ellas. Veía de pronto mi historia reflejada en ellas. Al menos al principio. Seguro que a muchos nos ha pasado.

¿Quién no se sintió como Nico persiguiendo a su Charly como en Soy tu Fan, haciéndole ver a esa chica especial que no todo es blanco o negro, y para que al final la culera regresara con el ex? Jajajaja…

Desde que tengo memoria, he visto cientos de escenas similares en numerosos filmes, y pienso que, de alguna manera u otra, eso nos condiciona. Creemos que nos tiene que salir como a ellos y aún mejor. Queremos esa escena donde la realidad supere a la ficción.

¿A alguien le habrá salido?

Pero como decía en un principio… a mi nunca me ha ido bien. Los guiones, si existieran serian siempre muy parecidos y muy malos.

Y a veces pienso qué hubiera pasado si  yo fuera el protagonista de esas películas.

Si fuera Eric de la sirenita:

Mientras celebraba mi cumpleaños en el barco, Ariel me hubiera visto unos minutos y yo le gustaría tanto, pero no se enamoraría de mí. Repentinamente caería una tormenta que haría naufragar el barco. La película se acabaría con mi muerte. Ariel lo atestiguaría pero no me rescataría. Hubiera muerto ahogado en las profundidades del océano. Es que, en la realidad, nadie acude al rescate de un príncipe.

Si fuera John Nash…

La película llega a su clímax cuando le diagnostican esquizofrenia y todo cambia. Culmina con la internación de John en hospital McLean, y Alicia… Alicia rehaciendo su vida. Lejos. ¿Quién querría a alguien así?

 

Si yo fuera Noah del Diario de Una Pasión…

Noah y Allie se enamoran y viven su amor puro y transparente a pesar de sus diferencias sociales y económicas. Los padres de Allie se enteran de eso y deciden separarlos. Una noche, cuando Noah y Allie se demoran viviendo su amor hasta horas de la madrugada, los padres a Allie llaman a la policía para buscarla. Enterados de esto, por medio de un amigo de Noah, éste la lleva inmediatamente a su casa, donde Allie es reprimida duramente por su madre, despreciando esta en todo momento a Noah. Luego Noah sale de la casa para retirarse y  voltea esperando que Allie salga corriendo tras él, pero esto no sucede. Así que él regresa y le dice que lo entiende y que se tiene que ir y le hace ver que ella tiene una vida por delante con cosas que el nunca podrá darle, Allie interpreta esto como que él quiere terminar con ella y rompen. La familia de Allie decide dejar Seabrook al día siguiente, ante esto Allie antes de irse, va a buscar a Noah a su trabajo pero no lo encuentra y le pide al mejor amigo de el que le diga que terminaron, que no lo ama y que nunca lo amó. Noah se entera de esto y corre a buscarla a su casa y se da cuenta de la realidad. Desolado, le escribe una carta cada día durante un año, las cuales Allie recibe pero sin siquiera las lee, mucho menos responde. Al no recibir respuesta, Noah se alista en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial, mientras Allie estudia en la universidad.

Mientras estudia, Allie conoce a Lon Hammond, Jr.–un hombre joven, guapo, encantador, y de familia acomodada. Lon y Allie se comprometen; y mientras tanto, Noah regresa a su casa. Su padre le informa que está vendiendo su casa actual, por lo que Noah compra el Old Windsor (la vieja casa abandonada que Noah prometió a Alli restaurar para que pudieran vivir juntos). Mientras está de visita en Charleston, Carolina del Sur, Noah ve a Allie caminando por la calle. Él la sigue hasta entrar en un restaurante donde ve a Allie y Lon besándose. Devastado, Noah, restaura la antigua casa, creyendo que si mantiene su promesa, Allie volverá.

Mientras se prueba su vestido de novia entre familiares y amigos, Allie lee acerca de la casa de Noah en el periódico y decide ir a visitarlo. Noah y Allie hablan durante la cena, y ella le deja claro que se va a casar. Hablan de sus recuerdos juntos, y cuando llega la hora de que Allie se marche, Noah le pide que vuelva al día siguiente ya que le tiene una sorpresa. Al día siguiente, Noah  espera a Allie en el lago en una canoa para hablar. Allie nunca aparece y Noah se queda esperándola bajo la lluvia.

Si esa fuera mi película no habría beso bajo la lluvia.  Y al final… Solo, en un asilo, Noah estaría leyendo su diario y pensando en todo aquello que pudo ser pero no fue.

Si yo fuera Jack del Titanic…

Una anciana Rose cuenta la historia de su experiencia en el Titanic. En los recueros de la anciana hay cabida para algo más que la tragedia, la historia de amor que vivió con un joven pasajero de tercera clase, un pintor aficionado que había ganado su pasaje al ganar a las cartas en una taberna de Southampton.

Rose y Jack, en un principio se unen cuando él la rescata de un intento de suicidio provocado por su abatimiento en un compromiso sin amor, después de haber sido presionados para casarse con un pretendiente rico, Caledon Hockley, debido a las necesidades financieras de su familia.

Después de hacer el amor en un coche… Rose le dice a Jack siempre y sí se casaría con Cal ya que él no tenía nada qué ofrecerle… “¿Qué clase de futuro nos espera?” –Dijo ella. Rose prefirió las comodidades antes que el amor verdadero. Así pues Ella y Caledon se salvan de morir por ser pasajeros de primera clase mientras que Jack muere junto con las otras 1514 victimas del naufragio.

Si así hubieran sido estas películas no habrían sido para nada exitosas…

Pero uno no deja de soñar y quiere siempre un amor como esos. Eso de las películas es eso: ficción. Todo está escrito para que suceda de esa manera. Y en la realidad, por más que uno planee las cosas simplemente no salen.

Y aún así seguimos queriendo que sea como en las películas pero nunca tomamos en cuenta las siguientes cosas:

1.La pareja de la película, en realidad, no estaba sola. Tenían a su alrededor al director, sus asistentes, maquilladores, iluminadores, vestuaristas, sonidistas, etc.
2. El actor no tenía presión de ningún tipo, porque era la décima vez que hacían esa toma.
3. La actriz no le dio vuelta la cara, no besó el aire. Porque en el libreto decía que debía besarlo apasionadamente.

Pero la vida real no tiene guiones preestablecidos.

En las películas Cupido hace muy bien su trabajo: Te flecha a ti y también a ella.

En las películas los ex-novios son fácilmente olvidados. En la realidad los ex son como fantasmas que rondan la relación, son un fastidio. Siempre y cuando tú no seas el ex. jajaja…

En las películas siempre encuentran razones para quererte. En la realidad siempre encuentran excusas para no quererte.

En las películas algunas frases se vuelven memorables. En la realidad difícilmente las recuerdan. Y a veces ni las entienden. En las películas mueven sentimientos, causan asombro, catarsis. En la realidad resultan confusas y ambiguas, dan pie a malos entendidos.

En las películas la gente a tu alrededor les apoya, les ayuda a afianzar la relación. En la realidad tus amigos conspiran para que fracases. Te meten el pie.

En las películas las bromas y los chistes encantan a las chicas, las chicas tienen sentido del humor. En la realidad su sentido del humor es muy diferente al tuyo.

A pesar de que Me encantan las películas románticas al mismo tiempo las odio…

Es cierto que cada quien habla como le va en la feria, así pues, puedes darte una idea de cómo me ha ido.

Hasta eso no puedo quejarme tanto… Porque pensándolo bien he tenido la oportunidad de vivir tantas películas…

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