El de La Pedagoga que No Sabía Pedagogía.

El otro día regresé a la Universidad. Fui a realizar unos trámites que he dejado pendientes.

Llegué a las ventanillas de servicios escolares y descubrí que,contrario a lo que dice mucha gente, el personal que ahí trabaja es muy amable. Me atendieron y dieron seguimiento a todas mis solicitudes. Y siempre con una sonrisa.

Ese día terminé mis trámites y estaba por retirarme. Caminaba hacia la salida cuando escucho una voz que dice mi nombre. Era una compañera de mi generación. Me saludó y empezamos a charlar. La típica charla de cuando te encuentras a un viejo conocido. ¿Qué has hecho? ¿A qué te dedicas? Que esto, que lo otro, bala, bla, bla…

“¿Y qué haces por acá, Peter?”

“Vine a realizar unos trámites, sacar unas constancias, ya sabes… puro papeleo. ¿Y tú?”
“Vengo a pagar mi diplomado para titularme”-Me dijo ella con una sonrisa de satisfacción en la cara.

Me dijo que su diplomado era sobre capacitación. Que duraría más o menos como medio año. Que le iba a costar $20000 pesos. Los cuales estaba pagando en abonos chiquitos de $3000 al mes. Todo iba bien hasta ese punto.

Yo le dije que por qué no había hecho tesis. “Yo creo que te tardas menos tiempo y te ahorras esos $20000”.

Y la respuesta fue sorprendente, para mí lo fue:

“Es que es muy difícil hacer una tesis. Muy, muy, muy difícil. Y creo que todos necesitamos que nos estén presionando para hacer las cosas, que nos guíen. Y más cuando sales de una carrera en la que nunca te enseñaron nada. Porque es así: ¡No sabemos nada!”

“Perdón… ¿No sabemos nada?”
“Claro, tu pregúntale a cualquiera. En esta carrera te quieren enseñar de todo pero en realidad no te enseñan nada. De dan un poquito de todo, de esto y de aquello pero ese poquito no es suficiente.”

“¿Hablas en serio?”

“Sí, claro. Por ejemplo, si yo te pregunto algo, cualquier cosa, a ti o a cualquiera, relacionado con la educación y la pedagogía,  estoy segura de que no podrían responderme nada”.

Aquello que dijo me pareció un insulto.

“A ver… Pues por qué no lo intentas y nos sacamos de dudas…”

“¿Cómo?”

“Sí… Pregúntame algo a mí, cualquier cosa”.

” Ash… Por favor…”

“Baby, no generalices. El que tú no sepas nada no quiere decir  que los demás tampoco.”

“¿A poco tú sabes sobre teorías pedagógicas? ¿Sobre educación especial? ¿A poco tú si puedes diagnosticar los problemas de aprendizaje de un niño y luego darle  darle terapia? ¿A poco si podrías elaborar un plan de estudios? ¿Podrías elaborar un plan de capacitación?”

Mi respuesta fue lacónica.

“Sí, sí puedo”.

“Huy sí… ¿Cómo no? ¡Por favor! ¿Por qué crees  tú que todos están en la fila de espera para agarrar un lugar en los diplomados? ¿Sabes por qué? Porque nadie sabe cómo hacer la tesis, porque nadie tiene idea de cómo empezar siquiera. Porque nadie sabe nada de nada. Por eso es que todos los que estudian esta carrera termina como educadoras, puericulturistas o maestras de kindergarden.  Porque si los ponen a diseñar planes y programas de estudios no saben, si los ponen a capacitar no saben, si los ponen a investigar no saben, a evaluar, a dar terapia o a lo que sea… Simplemente no saben. Porque ademas, para todas esas funciones y trabajos ya hay otros profesionistas que nos dejan atrás y lejos:

Para educación especial ya  están los psicólogos, para capacitación están los administradores y para maestros están, obviamente, los maestros dela normal.  ¿Y los pedagogos para qué? Para nada, esta carrera no sirve para nada y menos si estudiaste en la FES Aragón. Si no tomas una especialización, si no tomas cursos aparte, sino te capacitas por fuera no encontrarás trabajo más que de maestro. Si es que encuentras trabajo.

Yo por eso estoy haciendo el diplomado, por eso todos están haciendo diplomados, porque allí sí te enseñan algo específico, allí sí te enseñan las cosas que están relacionadas con el campo laboral. Y no pura pinche teoría pendeja que no sirve para nada. Imagínate, cuatro años llenos de teorías que no sirven para ni madres. Cuatro años de leer y leer, estudiar y estudiar, discutir sobre pendejada y media cuando lo único que te sirve de verdad te lo enseñan en un diplomado de seis meses. Yo por ejemplo, no fue sino hasta el diplomado que supe lo que significa la capacitación. Cuatro años de carrera y eso tan importante lo supe hasta el diplomado.

Lo que te sirve son los métodos y los procesos que se aplican en el campo laboral. Las teorías ¿para qué? ¿Para qué me sirve la pinche epistemología? ¿Para qué me sirve saber axiología? ¿Para qué me sirve saber que el aprendizaje significativo es es una teoría del conocimiento formulada por Piaget y que profesa que la comprensión de las cosas se basa en la percepción de los objetos y de las relaciones e interacciones entre ellos? A ver dime ¿Para qué todas esas chingaderas?”

Me quedé de a seis. No sabía qué decirle…  Me daban ganas de agarrarla a cachetadas por imbécil.  Imaginé a los Grandes Juanes de la Pedagogía revolcándose en sus tumbas(Juan Federico Herbart, El Padre de la Pedagogía; Juan Amós Comenio, Padre de la Didáctica; Juan Jacobo Rousseau, precursor de la pedagogía contemporánea; y claro, a Juan Piaget, de quien esta estúpida obviamente no sabe nada).

Y yo, otro Juan Pedagogo no podía quedarme así como así.  Pero me lo pensé un poco antes de rebatir sus “ideas”.

Nos quedamos en un breve silencio. Y al fin empiezo a hablar.

“En primera, la teoría que mencionaste es el cognoscitivismo, no el aprendizaje significativo. La teoría del aprendizaje significativo es otra cosa, y es de Ausubel no de Piaget.  Piaget escribió la ‘Teoría constructivista del aprendizaje’.

En segunda,yo creo que cada quien habla como le va en la feria, que tú seas una imbécil no quiere decir que los demás lo seamos.

Y En tercera, me parece que es muy temeraria tu afirmación de que nadie sabe nada. Hay muchos que quieren su lugar en un diplomado para sacar el título, pero no todos. Los que esperan un lugar en los diplomados son los imbéciles, que cómo bien dijiste, necesitan quien les indique el camino, necesitan que los arríen como borreguitos porque son incapaces de tomar decisiones por sí solos. Pero no generalices. Hay gente muy capaz. Y que sí sabe hacer todas esas cosas que tú crees imposibles. Yo conozco a muchas personas, a muchas mujeres muy inteligentes y que no necesitaron de diplomados para titularse y que lo hicieron hasta con mención honorífica”.

Ella se me queda viendo sorprendida, de un modo extraño. Y yo me quedo pensando que por gente como esta chica es que cuando uno va a buscar trabajo los entrevistadores me dicen: “¿Un pedagogo en capacitación? ¿Por qué un pedagogo busca trabajo como capacitador? ¿No deberían estar en las escuelas en los jardines de niños?”

A cualquier otra persona, de cualquier otra profesión se le perdona que digan ese tipo de cosas. La pedagogía tiene la fama de que se dedica exclusivamente a los niños. Tan sólo desde el significado etimológico de la palabra(del griego παιδιον (paidón = niño) y ἄγω (ágo = yo conduzco)).  Pero mira que venga una pedagoga y diga ese tipo de cosas… Eso si que me deprime. Lo único que se me ocurre es que esta mujer de verdad sea una imbécil o que era de esas que venían nomas a calentar la banca. Que aprobaron las materias aprovechándose del trabajo de otras personas(Eso sucede todo el tiempo en la FES Aragón, siempre hay que hacer las cosas en equipo y hay quienes están en un equipo pero nunca aportan nada).

Quería decirle un montón de cosas más. Pero me contuve. Luego ella me dijo:

“Acá entre nos, Yo no quería esta pinche carrera. Yo quería ser psicóloga. Pedí psicología como primera opción y pedagogía en segunda, pero para mi mala suerte me tocó pedagogía. Y de verdad yo creo que nadie quería esta carrera. No conozco a nadie que haya elegido esto, todos están aquí porque fue lo que les tocó. Aunque a muchos otros si les gustó y dicen que se enamoraron de la carrera pero yo no soy de esos. Y si vine pues fue porque quería ser una profesionista. Vine en un principio nomas para probar, para ver si me convencía pero nunca me convenció. Yo no me enamoré de la carrera. Me quedé a terminarla porque no no me quedó de otra”.

De algún modo, en mi mente empiezan a resonar las palabras que dijo la Maestra Bonanfant en mi primera clase, cuando inicié la carrera:

“Yo sé que la mayoría de los que están aquí no querían ser pedagogos querían ser psicólogos. Y tristemente les diré que de igual forma, la mayoría de los que terminen la carrera no serán pedagogos, terminarán siendo psicólogos frustrados… ”

Pensé que frente a mí estaba uno de esos psicólogos frustrados.  Pensé en seguir con la polémica. Demostrarle mediante argumentos más sólidos que estaba equivocada en muchas de sus afirmaciones. Pero luego pensé que, como ella había dicho, que si en cuatro años que duró lo licenciatura no aprendió nada ¿Qué puta madres podría aprender de mí en una charla?

“Ay, Baby… Estás bien pendeja. Y te lo digo en buena onda. Pero no te preocupes. No pasa nada. Así que  ¿Qué te parece si mejor vamos al bar y nos echamos una chela? Yo invito”. Eso me pareció lo más adecuado. ¿Para qué seguir discutiendo con alguien con la mente tan hueca?  ¿Para que seguir discutiendo con una psicóloga frustrada que trabaja como maestra de kinder?

Ella aceptó. Y nos fuimos a tomar unas cervezas al Bar “El Subterraneo”  y empezamos a charlar de otras cosas. Me habló de los miles de desmadres que había hecho en algunos de los bares de por aquí, de cuando fue al Festival cervantino, de cuando se puso tan borracha que vomitó mientras besaba a su novio, de cuando tuvo que esconderse de su exnovio acosador y de cómo sus amigos le pusieron una madriza al tipo para que la dejara en paz. De todas las fiestas. De cuando se ponía de mariguana  con los chavos de Derecho. Y pendejada y media. Conforme seguía hablando iba yo comprendiendo el por qué de algunas de sus ideas.

“Ay, baby… ¡Ahora hasta mariguana me saliste!”

“Fueron grandes experiencias, pero no me hice adicta ni nada.”

“Baby, la mariguana es para gente que puede permitirse perder algunas neuronas, no para ti”.  Y ella sólo reía.

“Dices cosas muy graciosas, Peter. Eres muy simpático cuando no andas de pinche sabelotodo presuntuoso y pedante”.

“Caray, Si eso es precisamente lo que las chicas adoran de mí” 😉 Y seguimos reindo y bebiendo un par de horas más.

Esa charla trivial fue más amena que la discusión de que si los pedagogos egresados de la FES Aragón saben o no saben nada. Supongo que hay tipos de charla para cada tipo de persona.

Lo que si me deja muy preocupado. Bueno, me deja mucho que pensar es ¿Cuantos pedagogos piensan igual que esta chica? ¿Cuantos de verdad no saben nada? O cómo ella dijo ¿De verdad no sirve para nada esta carrera? Porque para ser sinceros, al menos a mí, no me ha dado muchas satisfacciones.

 

 

Anuncios

5 thoughts on “El de La Pedagoga que No Sabía Pedagogía.

    1. Sí, ¿Verdad? Es difícil demostrar que se es libre en medio de este mundo…
      Por eso a veces me pregunto si de verdad tendremos elección… O es que de verdad hay alguien que mueve los hilos…

    2. Soy estudiante de Maestría en Pedagogía, para ser sincera he aprendido mucho y no sólo teorías…. Considero que la Pedagogía te abre un nuevo panorama, hace de tu pobre visión, una visión más compleja del mundo, te permite comenzar a comprenderlo y, por ende, empezar a reconstruirlo y/o transformarlo. La Pedagogía es profunda y puede ser que de ella no se obtengan satisfacciones como a las que estamos acostumbrados en este mundo globalizado; de hecho, puede ser que en realidad no haya satisfacción alguna en ello, porque quizás entiendes la deshonestidad y suciedad en que vive el hombre de hoy; pero lo rescatable y maravilloso es que despiertas, dejas tu ceguera, abandonas tu enajenación, naces nuevamente y tienes la gran oportunidad de ser diferente, de actuar diferente, de transformar y comprender que tu ser es poder, que tus manos son capaces de construir o de destruir. Ahora conoces la grandeza y la gran responsabilidad de ser parte de este mundo y de ser pedagogo.

  1. Que triste es saber, que por personas que “generalizan” de esa manera, gente que no solo se ve en la carrera de Pedagogía sino creo yo en cualquiera, Ingenieros que presumen de serlo cuando no saben ni que es un vector, “x” por ejemplo, denigran y manchan el prestigio del gremio en este caso de los pedagog@s, desde platicas domingueras hasta en la labor profesional es decir en el trabajo, en las empresas. Solo quiero recalcar la importancia de la pedagogía como una disciplina necesaria y amplia estudiada desde diferentes perspectivas,su objeto de estudio se centra precisamente en el proceso enseñanza-aprendizaje somos guias, asesores, instructores, orientadores, un pedagogo no ve el mundo, lo transforma de verdad se requiere de vocación. Y su campo laboral es bastante requerido por grandes empresas de diferentes giros, trasnacionales, trasaportes, valores, bancos, laboratorios, de servicios etc. hasta universidades, y escuelas de cualquier nivel y área.

    1. Bueno… ¿Qué podemos decir…? Hay de todo en la villa del Señor… Y es que a veces por uno pagan todos ¿verdad? Pero lo importante es que sabemos que somos uno entre muchos. Pero uno diferente a los demás… Y cada quién sabe lo que es y su posibilidades…

Dime algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s