“Ser hombre Duele…”

Max está sentado en su estudio escribiendo en su computadora ávidamente. Cerca del medio día le llegó la inspiración mientras bebía de su café.

“Ser hombre… ¿Duele?”

Estuvo pensando en la idea durante horas, ansioso de llegar a casa y plasmarla en el papel.

Así que al caer la tarde y volver a casa se fue directamente a su estudio y se dispuso a escribir. El procesador de texto parpadeaba y se iba inundando de sus palabras. Los párrafos nacían en las hojas en blanco uno tras otro. Y de pronto ya tenía varias páginas.

Max se va a otro mundo. Navega en el mar de las ideas. Y toda su odisea se ve plasmada en palabras.  Pasan los minutos, las horas.

Su hijo llega a casa. Max ni lo nota.  Roberto entra al estudio. Está cabizbajo, con la mirada triste. Saluda a su padre y le pregunta sobre su día.

Max le contesta apresurado y continua escribiendo mientras dice en voz alta lo que teclea:

“…Siempre me ha desagradado ser un hombre… Incluso la expresión ‘Se hombre’ me agrede como algo insultante, injurioso. Quiere decir: Se idiota, insensible, obediente, soldadezco, y deja de pensar. La masculinidad es una mentira odiosa y castradora… que es por su propia naturaleza destructiva, emocionalmente perjudicial y socialmente dañina… Ser Hombre Duele.”

Luego, sigue escribiendo. Sin siquiera mirar a su hijo.

Roberto asiente. “Sí… ‘Ser Hombre duele’. Interesante idea. Y sí… a veces es complicado ser hombre. Muy complicado. Tan complicado y duele tanto que a veces lo único que quieres es morir”.

Max está inmerso en sus pensamientos, no para de escribir. Está en el cenit de su inspiración y nada lo baja de allí.
Roberto pregunta: “Papá, Si tengo ganas de morir… ¿Qué debería hacer un hombre cuando siente  ganas de morir? ”

Max absorto en su tarea le responde: “Creo tú que sabes lo que tienes que hacer. Es cosa de que te decidas. Si tienes claro lo que quieres: No dudes. Porque si dudas nunca lograrás concretar nada. Un hombre no puede dudar. ¡Genial! He aquí otro punto clave de la masculinidad.”

Roberto se retira y Max sigue en lo suyo. Concentrado. Ni siquiera parpadea. Es como un robot. Y no se detiene hasta que termina. Revisa su texto. Hace las correcciones pertinentes. Y sonríe. Se siente tan satisfecho con su trabajo. Lo imprimirá y mañana a primera hora lo presentara con su editor para publicarlo como articulo de portada en la revista.

Corte A:

Max en su habitación saliendo de la regadera después de un placentero baño. Luego se tiende en la cama, está tranquilo y satisfecho. Cierra los ojos. Cuando lo sobresalta un pensamiento. Todo es silencio. Su expresión cambia.

Corte B:

Sale corriendo de la habitación. Llega a la sala. Grita el nombre de su hijo. Todo es silencio.  Llega histérico hasta la alcoba de Roberto y abre la puerta, de  forma violenta.

“¿¡Qué fue lo qué me preguntaste hace un rato!?”

Todo es silencio.
Todo es  calma.

 

Y único que encuentra——————————————————
—————————-es el cuerpo——————————————
———————————————–sin vida de Roberto con—————–

———————una navaja en la mano.———————————-

En medio de un mar de sangre.———————————————–

———————————Roberto Se había rebanado el cuello.—————

——————————Y Lo hizo como los hombres…

Sin dudar…

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