¿Y si un día de éstos nos detenemos a hacer nada?

No nos alcanza el tiempo
o nosotros a él,
nos quedamos atrás por correr demasiado
ya no nos basta el día
para vivir apenas media hora.
 (Salvo el crepúsculo, Julio Cortázar).

Hace cuatro días que empezó el Año Nuevo y las malas noticias empiezan a llegar. Hoy por la mañana, por ejemplo, al pasar por el quiosco de los periódicos y detenerme a leer los titulares me encuentro con que la nota roja empieza a vivir su Año Nuevo. “El primer ejecutado en el año del estado de México” decía uno de esos periódicos. En estos primeros días del año me la había pasado escuchando acerca de los buenos propósitos y deseos y metas por cumplir… pero de pronto te encuentras con ese tipo de noticias. Muertos por aquí, muertos por allá… y me pregunto:
¿Cómo se puede vivir en medio de tanta tragedia, tanto espanto, tanto miedo que se nos ha metido en estos años, meses, días?
¿Será posible que los asesinos también se hayan propuesto como propósito de Año Nuevo asesinar a más gente que el año pasado? ¿O será que se preocupan por la economía y no quieren dejar sin chamba a los periodistas de la nota roja?

Y yo me vuelvo preguntar…

¿Cómo vivir, por lo menos unos instantes, distante de los huracanes sociales, de las imágenes de muertos que pueblan nuestra vida; las largas y absurdas peroratas políticas tan vacías como siempre, tan sinsentido como siempre?

¿Será por eso que ya nadie quiere salir, que ya nadie quiere compartir nada de viva voz, que todo se hace ya a través de las redes sociales, el correo electrónico y la Internet?

Por ejemplo, en mi caso, la gran mayoría de felicitaciones y postales de Navidad y Año Nuevo las recibí a través del correo electrónico. Y también debo decir que yo hice lo mismo. Y es que de verdad casi no salí, ni vi a nadie. Pero estuve de verdad que muy activo frente a la pantalla de mi computadora. Desde aquí se puede recorrer el mundo, desde aquí, desde esta comodidad es fácil estar en todas partes.
Pero…
¿Y si un día de éstos nos detenemos a hacer nada?

Qué absurdo, dirán quienes no pueden vivir sin la adicción a la acción permanente del estar en todos lados, de sentirse que viven a partir de la legitimidad de aquellos con quienes hace siglos no cruzan una palabra (de viva voz) o, mucho peor, con quienes no conocen y quizás jamás conocerán. Que solamente sabían que existen porque un día aparecieron en su vida cibernética (en el Messeger, o Facebook o en el Twitter) y así como llegaron, seguramente se irán.

Los adictos al Facebook y al messenger, por ejemplo, duermen abrasados a la angustia de que quizá en ese momento alguien está mandando un mensaje que no podrán responder al instante (yo los he visto).

Me decía un amigo hace unos días que, desde que se sumó a esa red social, no hay mañana que lo primero que haga no sea correr a encender la computadora para ver cuántos mensajes ha recibido, para saber cuántos le han hecho sentir que existe. Me decía que desde entonces ya no recuerda cuál fue el último libro de más de 100 páginas que leyó. Que ya ni las revistas de celebridades le llaman tanto la atención, que interesa más enterarse de las noticias que aparecen en su red social. Antes había chismógrafos, hoy, para eso tenemos el Facebook(Amén).

Pero…
¿Y si nos detuviéramos y decidiéramos dejar apagados las computadoras y los celulares? ¿O si un fin de semana no abriéramos nuestro correo y nos quedamos a esperar que  el frío de este invierno nos humedeciera la piel y el alma? ¿Y si mejor buscáramos algo de calor conviviendo con las personas(hablar y escuchar en vez de leer y escribir)?

Es que yo siento que a pesar de tanta acción que sucede en la Internet nos estamos volviendo sedentarios y monótonos. Y pienso en que hay que moverse, hacer algo distinto.

¿A poco no dan ganas de despojarse un día de la ropa y salir a la calle en plena tormenta? No faltaría quien condenase tal acto y nos acusará de demencia extrema, pero a esta vida si que le hace falta un poco de esa locura. Empieza a parecerme una verdadera locura que nuestro mejor amigo sea la computadora. Que más que una simple herramienta sea convertido en una compañera.

¿Hace cuánto tiempo que no mandas una carta alguien sin esperar que responda? (Y no me refiero a las típicas cadenitas que se envían por e-mail). Más. Hace cuánto que no mandas una carta por la vía tradicional(si, todavía existe el correo tradicional), escrita en papel, y escrita por tu puño y letra? ¿Alguna vez has sentido la emoción de mirar en tu buzón, en el de tu casa, y encontrar algo más que reportes bancarios, las cuentas del teléfono o las ofertas de las tiendas de ropa?

¿Hace cuánto que no envías un mensaje a alguien sin el temor a equivocarte… sin importar lo que pensará, lo que dirá de ti si le confiesas que hay cosas que no puedes entender y que ni siquiera hay necesidad entender, donde asumas que hay momentos que te arrebatan la razón? Y entonces es cuando las palabras o las letras se salen sin permiso. A mí siempre me pasa. Me pasa muy seguido.

¿Hace cuánto tiempo que no lees sólo y únicamente por placer? Placer de leer por leer, sin la idea del conocimiento. Sin más pretensión que echar a volar la imaginación.
¿Hace cuánto tiempo que no regresas a esos libros que te hicieron temblar, que te trajeron la paz, esos otros quiere la arrancaron, esos que te interrumpieron los sueños en la madrugada, que no te soltaron hasta consumir su última letra? A mí me pasa seguido. Por eso siempre tengo a la mano a esos autores que me salvan de la noche, que me acompañan mientras las ausencias son más ausentes.

Me pregunto por qué tanta prisa por vivir (en el ciberespacio), cuando lo único que nos queda es eso: vivir. (En la tierra, en el mundo real).

sociedad de la informacion
sociedad de la informacion


Anuncios

One thought on “¿Y si un día de éstos nos detenemos a hacer nada?

Dime algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s