El Regreso de Nataly 17

Hay oscuridad…

Estabas durmiendo. Pero desde lo más recóndito de tus sueños escuchas una voz femenina. Sientes unas manos que te acarician. Se siente tan real. Es difícil distinguir entre lo real y lo que sucede en los sueños.

Te cuesta trabajo abrir los ojos, al fin lo haces. Todo es borroso. Poco a poco todo va cobrando nitidez. Por un momento te sientes desconcertado. Sientes el cuerpo tibio de una mujer a tu lado. Escuchas que te pide algo, no sabes qué es pero de todos modos no te importa. Sientes que algo ajeno a ti te mueve, hace que tus manos se mueven solas. Tomas a la mujer que esta a tu lado, intentas besarle. Ella te rechaza. Duda en recibirse o entregarse. Tú insistes, y de pronto al fin ha cedido ante tus caricias. La besas, la acaricias, recorres su cuerpo con tus manos.

Su cuerpo es frágil, es pequeño, languido… Y sin embargo cuenta con las proporciones suficientes como para llevarte al paraíso.

Ahora Ella te abraza con fuerza, pega su boca a la tuya, sujeta tu cabeza y luego tu cuello, te besa salvajemente, te empuja hacia ella con tanta fuerza que sientes que en cualquier momento te arrancará la cabeza. Te besa con tanta fuerza que te duele. Y aún así lo disfrutas. Es que es tan excitante. El sabor a cerveza y a cigarro en su boca te excita aún más. Ambos están vestidos y aún así Te metes entre sus piernas y te repegas contra su pelvis. La ropa es un estorbo. Ella gime. Jadea. Respira agitadamente. Te muerde el labio. Y tu te frotas contra su cuerpo aún más fuerte que antes. Sientes sus manos en tu espalda, sientes sus uñas rasgando tu carne. Sientes el ardor. Pero te encanta. Extrañabas esa pasión. Esa violencia. Y hoy está aquí… Otra vez. Y esta vez no es un sueño. Es real, tan real que te duele. Tan real que te encanta. Eres un masoquista.

Sientes su lengua dentro de tu boca. Se siente genial. Ella toma la iniciativa, pero tú decides entrar en acción. Tú mandas. Bajas un poco. Besas su cuello, bajas un poco más. “Despacio y sin quitarle la ropa”. Pero su blusa se interpone. Sigues besando su cuello mientras que con las manos le acaricias los senos. Son firmes, esplendidos. Puedes sentir que sus pezones están erectos. Sabes que está tan excitada como tú. Regresas a su cuello y tus manos bajan hacia su cintura y luego hacia sus caderas bien torneadas. Agarras con fuerza sus nalgas, casi con desesperación y arrebato; y piensas que esta mujer tiene un culo estupendo. Su cuerpo entero, No se diga. Pero se lo dices.

“Primero mis ojos… ahora mi culo. ¿Qué sigue?”

Sonríes. Pero no dejas de besarla y acariciarla. Lo único que le dices es que te encanta, y que te vuelve loco con ese cuerpo hermoso. Pero no utilizas las palabras. Lo demuestras con acciones. Y ella suspira. Su respiración es cada vez más y más agitada. Hay una fiera en su interior que emerge. Y la batalla es feroz.  De pronto te pide calma. Lucha por sosegar su pasión y por aquietarte a ti. Y lo logra.  La pasión decrece poco a poco hasta convertir la faena en un encuentro tan tierno. Te abraza. Apacigua tus locas ansias con ese abrazo. Es un abrazo tan tierno, nada que ver con lo que le precedió. Un abrazo enorme, eterno, ideal.

Te quedas quieto. Te acurrucas en su pecho. Sientes sus finas manos sobre tu cabeza y sus delgados dedos acariciando tu pelo. Encuentras algo de paz aferrado a ese cuerpo. Escuchas los latidos en su pecho. Sientes que te arrullan. Cierras los ojos, suspiras. Estabas agitado tanto como ella y ahora poco a poco Tu corazón vuelve a latir con normalidad. Casi al mismo compás que el de ella. Vuelves a escuchar su dulce voz. Ella te llena de elogios. Te dice lo mucho que le gustas. Tú le dices que es un ángel, un ser celestial, caído del cielo. Le dices lo especial que ella es. Pero se lo dices tan bajito que parece un susurro.

“Tú me gustas, me gustas mucho, pero no quiero ser una más en tu lista. Es que yo no soy así. Pero es que No sé qué pasó. Yo no planeé esto. Nunca esperé que esto sucediera”-Te dice esa bella mujer, luego suspira.

Y al fin reaccionas. Al fin has despertado y te preguntas:

“¿Quién es esta mujer?”

La vorágine de pensamientos y recuerdos acuden a tu mente. Y del caos en que habita tu cabeza emergen las respuestas. Y todo empieza a cobrar sentido. Abres los ojos y reconoces donde estás. Estás en Peter-Odette. Esa mujer es Andrea. Y hace unos momentos, antes de la pasión, te estaba pidiendo algo. Sí. Ahora te acuerdas: Te estaba pidiendo tus llaves. Pero, por algún extraño motivo, tú decidiste que podrías darle algo más. Sí. Poco a poco todo se va aclarando. Miras a tu alrededor. Del otro lado del lugar, a tu derecha un muchacho sentado en una silla te observa.  Es tu primo, quien te mira sonriendo y te dice: “Se pasan de lanza, se ponen a comer pan enfrente de los pobres”. Sólo sonríes descaradamente. Y vuelves a acurrucarte con la mujer tendida a tu lado, quien sonríe avergonzada.

Te incorporas y luego ayudas a Andrea a ponerse en pie. Ella se abraza a ti. Te dice que se siente tan avergonzada por lo que acaba de ocurrir y más aún porque tú y ella olvidaron que no estaban solos. Le dices que no pasa nada. La tranquilizas. Se abraza a ti con tanta fuerza. Tu primo pregunta si ahora si ya pueden ir a comprar más chelas.

Al fin le das las llaves, como ella quería. Ella toma las llaves y sale con tu primo a comprar más alcohol. Los ves salir. Tú estiras los brazos. Eres como un gato acicalándose.  Ya estando a solas miras la hora en la computadora: Son las 3 y media de la mañana. Te frotas los ojos. Le das un trago a tu cerveza, que ya está caliente y más amarga. Vas al baño y te mojas la cara. Te miras al espejo, piensas en Nataly, piensas en lo que ha estado ocurriendo últimamente, en lo que ocurrió ayer y terminas de recordar cómo es que llegaste a esto.

Continua…

Anuncios

Dime algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s